cabecera

pagina_principal

celebracion colombiana
 

18 DE DICIEMBRE: COMIENZA CELEBRACION
CON 200 AÑOS DE LA DECLARACION DE PORE (CASANARE)


El 15 de agosto de 1818 Simón Bolívar, desde Venezuela, envía a Francisco de Paula Santander a la Nueva Granada con la misión de preparar una división de Vanguardia, a partir de Casanare, la única provincia granadina libre en ese momento. Todo el interior estaba copado por el Gobierno español desde hacía tres años.

El 18 de diciembre se expide la Declaración de Pore, uno de los más importantes actos de Santander en los Llanos para que, en medio de la guerra, Nueva Granada no pierda identidad política, con miras a la proyectada misión bolivariana de formar un solo país.

A raíz de tal declaración son nombrados Francisco Antonio Zea, José María Vergara y Vicente Uribe como diputados de la Nueva Granada al Congreso de Angostura, que se instalaría el 15 de febrero siguiente.

Por la Declaración de Pore, Casanare asume la representación del conjunto de la Nueva Granada. Su primer presidente es Juan Nepomuceno Moreno. El Libertador es considerado capitán general de las fuerzas de Nueva Granada, además de jefe civil y militar de Venezuela. Y renueva la alianza con Venezuela “hasta que reunido el Congreso se acuerde por ambas partes si deben reunirse en un solo Estado, y qué gobierno deben adoptar”.

 

Declaración de Pore

Tomado de: Iureamicorum, Blog de teoría jurídica y derecho constitucional.
20 de diciembre de 2010

"En la ciudad de Pore a 18 días del mes de diciembre de 1818, reunidos en congreso provincial los representantes del estado libre de Casanare con arreglo a la Constitución federal de la Nueva Granada [Acta de las Provincias Unidas de la Nueva Granada] para acordar y resolver lo que mejor convenga a la salud de la Patria en las desgraciadas circunstancias de hallarse los demás estados de la Unión oprimidos por las armas españolas, cuya dominación injusta, violenta y arbitraria se han comprometido del modo más solemne a repeler, después de varias propuestas y largas discusiones convinieron unánimemente en decretar y decretaron a presencia y bajo los auspicios del Ser Supremo lo que se expresa en los artículos siguientes:
Artículo 1o. Declaran que siendo el Estado de Casanare el único de la Unión que se halla enteramente libre, tiene en virtud de los principios federales un derecho incontestable para representar él solo a toda la federación, mientras que libertándose otro u otros estados no entren a participar de la representación nacional.

Artículo 2o. Consiguiente a esta declaración tan justa y tan legal el Estado de Casanare se halla constitucionalmente autorizado para tratar los negocios políticos y militares con toda la plenitud de poder y de autoridad que todos los estados de la Unión han depositado en el Congreso federal.

Artículo 3o. En virtud de estas facultades el Estado de Casanare instituye un Govierno [sic] provisorio que dirigirá los negocios públicos de la federación hasta que hallándose libres las dos terceras partes de los Estados de la Nueva Granada se restablezca el Congreso.

Artículo 4o. Este Govierno se compondrá de una junta en quien residirán todas las facultades del Congreso, y de un Presidente de la Nueva Granada que exercerá el poder executivo.

Artículo 5o La Junta de Govierno se compondrá por aora [sic] de cinco miembros de diversos estados, a cuya elección se procederá inmediatamente. A esta Junta se agregarán dos individuos por cada Estado que se libere.

Artículo 6o La elección de Presidente se hará luego que haya tres Estados libres. Entretanto exercerá sus funciones el Governador [sic] de Casanare.

Artículo 7o El primer cuidado del Govierno provisorio de la Nueva Granada será el de levantar y disciplinar tropas y proveherlas [sic] de armas, municiones y vestuario, a cuyo efecto empleará todos los fondos y recursos del Estado de Casanare y de los que sucesivamente se fueren liberando.

Artículo 8o Solicitará permiso de nuestro ilustre aliado el Gefe [sic] Suprema de la República de Venezuela para la libre introducción de todo género de efectos militares por el Orinoco, y para el establecimiento de un Cónsul o agente de comercio en la ciudad de Santo Tomás de la Angostura a fin de facilitar estas operaciones.

Artículo 9o. Establecerá correspondencias y comunicaciones secretas en lo interior de la Nueva Granada para alentar el patriotismo y reanimar las esperanzas de los buenos ciudadanos, dándoles a conocer el estado de los negocios públicos y los medios y la constancia con que se trabaja por la libertad.

Artículo 9o. Renovará las credenciales de los Agentes Diplomáticos nombrados por el Congreso para varias negociaciones políticas, y nombrará otros que crea necesarios, especialmente cerca de S.E. el Gefe Supremo de Venezuela, a quien reconocerá por Capitán General de nuestros exercitos como nombrado que fue por el Congreso.

Artículo 10o. Confirmará los ascensos que el expresado Capitán General Símon Bolívar ha concedido a los oficiales del exercito de Casanare.

Artículo 11o. Renovará y estrechará la alianza entre la Nueva Granada y la República de Venezuela, solicitando su cooperación para el establecimiento de nuestra libertad y celebrando todos los pactos y convenios que estime convenientes, hasta que congregado el Congreso se acuerde por ambas partes si deben reunirse en un solo Estado y qué Govierno deben adoptar.

Artículo 12o. Luego que el Govierno provisorio se halle instalado lo comunicará oficialmente por medio de un enviado extraordinario a S.E el Gefe Supremo de Venezuela.

Artículo 13o. Copias de este Decreto se circularán a todos los pueblos de la federación con quienes se pueda tener comunicación, excitándolos a recobrar su libertad, y exhortando las tropas americanas que el enemigo ha forzado a militar baxo sus infames banderas, a que se reúnan baxo las de la patria y sostengan su honor y su independencia.

Artículo 14o. Publíquese por bando en todos los pueblos del Estado y comuníquese oficialmente a las autoridades civiles y militares, ordenándoles cooperar a su execusión.

 

Tomado de: https://id.presidencia.gov.co/Paginas/prensa/2018/181218-Palabras-del-Presidente-Ivan-Duque-en-la-apertura-de-la-conmemoracion-del-Bicentenario-de-Colombia.aspx
Palabras del Presidente Iván Duque en la apertura de la conmemoración del Bicentenario de Colombia
Pore, Casanare, 18/12/2018
Foto: Efraín Herrera – Presidencia

Muy buenas tardes.
Me emociona profundamente estar en esta bella tierra del Casanare.
Cada vez que está uno en esta bella región se siente parte viva de su gente. Gracias por hacernos sentir en casa.

¡Que viva el Casanare! ¡Que viva Pore!

Estoy realmente emocionado de estar hoy, 18 de diciembre de 2018, con ustedes.

Un día como hoy, hace 200 años, en esta tierra, heroica y patriótica, se reunieron nuestros padres fundadores, nuestros héroes, para iniciar la gesta de esa última etapa de la campaña libertadora en esta tierra.

Aquí surgió la voz de un gran héroe, de Juan Nepomuceno Moreno, uno de los grandes iconos de nuestra historia, que a veces se ha quedado olvidado en los anaqueles de las bibliotecas.

Pero hoy queremos rendirle un homenaje a Juan Nepomuceno Moreno, que fue el primer Presidente interino después de que se firmará acá en Pore la declaración de la libertad que nos dio a nosotros esas raíces de la era republicana.

Un aplauso para honrar la memoria de este héroe, de esta tierra casanareña.

Juan Nepomuceno Moreno fue uno de esos héroes que tuvo siempre una convicción de libertad. Estuvo al lado de José Antonio Páez, más conocido como el ‘León de Apure’.

Con él, con el Libertador, enfrentaron a Tomás Boves, las más grandes dificultades, por la escasez de armamento, para enfrentar la superioridad de quienes en ese momento privaban del sueño libertador a esta tierra.

Pero fue algo superior, algo que llevamos siempre en el corazón todos los colombianos, lo que les dio la fuerza y la superioridad.

Esa gran resiliencia de convertir todas las adversidades en oportunidades, de enfrentar las dificultades y erguirse para proteger siempre el sueño de un mejor mañana.

Esa figura de Juan Nepomuceno Moreno tiene que estar presente en nuestros corazones para recordar esa gesta, de estos lanceros llamados centauros, que como la figura mitológica, era la compenetración del humano con el caballo. En aquella época mitológica se hablaba del centauro como aquellos que lograban dominar con el espíritu humano, cualquier ímpetu animal.

Aquí los centauros fueron la compenetración de la valentía, de la gallardía, con la capacidad de dominar a los caballos para ejercer la superioridad.

Con muy pocas vestiduras, con muy débil armamento, emprendieron el camino con el Libertador, pasaron el páramo de Pisba, enfrentaron las adversidades y las inclemencias de la naturaleza, pero tenían ese sueño de construir país, de construir Colombia.

Y fue así que, cruzando el páramo, le dieron a nuestro país, en agosto de 1819, nuestro nacimiento como nación.

Hoy les rindo homenaje a todos esos héroes. Hoy le rindo homenaje al Libertador Simón Bolívar, a Francisco de Paula Santander, que aquí en esta tierra empezaron esa gesta final, y que a partir de allí nos demostraron que Colombia es una tierra grande. Que Colombia es una tierra donde vale más lo que somos capaces de construir con propósitos comunes, que cualquier diferencia política.

Hoy recuerdo esas voces que están en los signos de nuestros departamentos. Hoy recuerdo esos testimonios que han sido configurados en los más solemnes libros de historia.

Y quiero reconocerles algo a esos padres fundadores de nuestra República: que aprendieron la lección de la Patria Boba, que nos evitó poder concretar el sueño republicano de independencia en 1810.

Razones de que no se puede andar con ponzoñas, de que no se puede andar con componendas y con trapisondas obstaculizando el desarrollo.

Por eso los padres fundadores de 1819, aprendiendo todas esas lecciones, nos permitieron a nosotros iniciar un anhelo republicano pensando en la educación, pensando en el desarrollo industrial, pensando en el desarrollo regional, pensando en la separación de poderes.

Y fueron dando pasos para tener constituciones, llegar a la Constitución de Cúcuta en 1821, darle vida a las finanzas públicas con el apoyo de José María del Castillo y Rada, o pensar en la estructura del Poder Judicial con la genialidad de siempre, de José Ignacio de Márquez.

Toda esa historia de patriotismo, toda esa historia de heroísmo, nos tiene que servir hoy como colombianos, para examinarnos 200 años después. Para entender cuáles han sido nuestros errores y cuáles han sido nuestros grandes éxitos. Para entender que, por encima de las diferencias políticas de momento, tiene que haber algo más sublime, algo más grande, y eso es lo que tenemos que hacer de cara a este Bicentenario.

Aquí no puede haber diferencias entre izquierda y derecha. Aquí no podemos caer en los ideologismos.

Hoy, cuando iniciamos este camino para la conmemoración del Bicentenario, tenemos que pensar en ese gran Pacto por Colombia, que se los quiero proponer a ustedes con ese Plan de Desarrollo Pacto por Colombia, Pacto por la Equidad.

Hoy tenemos que liberarnos de la pobreza extrema, tenemos que liberarnos de la corrupción, tenemos que liberarnos de la violencia, tenemos que liberarnos del pesimismo.

Hoy tenemos que unirnos, como lo hicieron esos padres fundadores, pensando en cómo Colombia debe tener una educación que les llegue a los niños de todos los territorios, como lo decían ahora estos jóvenes del Colegio Rafael Uribe Uribe.

Hoy tenemos que pensar, en que los recursos públicos se tienen que invertir de manera transparente, para que les lleguen a los municipios de Colombia las oportunidades, la infraestructura anhelada.

Hoy tenemos que invitar a Colombia a soñar con la ciencia y la tecnología.

Hoy tenemos que invitar a Colombia a soñar con la cultura como un vehículo para que la creatividad y la grandeza y el talento permitan construir mejores oportunidades.

Hoy tenemos que pensar, de manera decidida, en que hay millones de colombianos que deben convertirse en propietarios de una vivienda digna.

Hoy debemos pensar en cómo llega el emprendimiento a cada rincón del territorio.

El Pacto por Colombia, Pacto por la Equidad busca que en todo el territorio tengamos legalidad, que derrotemos el crimen, que tengamos una sociedad ausente de miedo, y que tengamos el criterio emprendedor que también distinguió esa primera etapa de nuestra era republicana.

Hoy los quiero invitar a que todos participemos en la construcción de ese plan de desarrollo, de esa hoja de ruta para los próximos cuatro años, y que también nos tiene que llevar a ver mucho más largo en el horizonte del tiempo.

Hoy los quiero invitar a que, con la mano en el corazón, entendamos que trabajar por la salud, por la educación, no tiene concepción de izquierda ni de derecha.
Hoy debemos preocuparnos, no por el fracaso de quien está en el otro lado de la contienda política. Hoy tenemos es que pensar cómo podemos jalar juntos hacia el mismo propósito nacional.

Este Bicentenario tiene que ser la oportunidad para que nos unamos. Tiene que ser la oportunidad para que superemos las diferencias, mezquinas muchas veces, y nos preocupemos por aquellas cosas que son trascendentales.

Me complace estar acá en Pore.

Me complace recordar cada paso libertador.

Me complace pensar en la fuerza de los héroes de Colombia.

Me complace pensar en esa hidalguía llanera, que está presente en las arpas, en el joropo, que está presente en el cariño de su gente.

Que hoy empiece este camino de conmemoración, para que Colombia se una, para que le mostremos al mundo que somos grandes y que, así como fueron grandes nuestros héroes para darnos la libertad, hoy tenemos que darnos una segunda libertad y es liberarnos de las diferencias y concentrarnos en la construcción de una Colombia grande.

Gracias Pore, gracias Casanare, por la gloria que le han dado a Colombia.

Que empiece esta celebración.
¡Qué viva Colombia!
Muchísimas, muchísimas gracias.


Caracol.com