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VEREDA SANTA ÁGUEDA (MUNICIPIO DE PEQUE)
PRIMERA UBICACIÓN DE ANTIOQUIA 1541

DESCRIPCIÓN DE JORGE ROBLEDO DEL VALLE DE EBÉJICO,
SITIO DE FUNDACIÓN DE ANTIOQUIA

“¿DÓNDE ESTÁ EL VALLE DE EBÉJICO?”, POR BENJAMÍN PARDO

 

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Vereda Santa Águeda (Peque). A la izquierda, la laguna “La Ciénaga”

VEREDA SANTA ÁGUEDA (MUNICIPIO DE PEQUE)
PRIMERA UBICACIÓN DE ANTIOQUIA 1541

De cómo Jorge Robledo le informa a los Ebéjicos su intención de poblar una ciudad en sus tierras y de la respuesta de los indios

“Y á cabo de dos días, que de aquella provincia [la Loma de la Fragua, Buriticá] salimos, descubrimos una provincia que se dice Hevejico en nombre de indios, á donde los naturales, como tenían noticia de nuestra venida, estaban alzados y amontados de sus casas; é andaban en escuadrones por las lomas, bailando, tocando atambores é dando muy grandes alaridos (…) por la banda de una quebrada donde estaba el Capitan, vinieron los indios á hablar con él; le preguntaron que qué era lo que quería y buscaba en aquella tierra, que nos fuésemos de ella. El cual les dijo: que él venía en nombre de su majestad, cuya era aquella tierra, é á vivir en ella para siempre, porque había de poblar una cibdad. Y le respondieron: ¿qué si habíamos nosotros hecho aquellos bohíos é plantado los árboles, para que fuese del Rey, que les decía, aquella tierra? Qué supiese, que sino nos queríamos ir della, que nos habían de comer á todos”

Juan  Bautista Sardela. “Relación del descubrimiento de las provincias de Antiochia por Jorge Robledo” [sin fecha, cerca de 1543], publicada en Repertorio Histórico, Revista de la Academia Antioqueña de Historia, Nº 3, octubre de 1921, pág. 25/38 (disponible en internet).

 

La ciudad de Antioquia fue fundada el 4 de diciembre de 1541 por el español Jorge Robledo en el valle de Ebéjico, tierras del cacique Zuzaburruco, posiblemente pertenecientes al señorío del cacique Nutibara. Desde las investigaciones de Antonio Gómez Campillo en 1930 la comunidad académica tiene establecido que la ubicación más probable del valle de Ebéjico fue la actual vereda Santa Águeda del Municipio de Peque. De ese valle fue trasladada al año siguiente para el valle de Nore (hoy barrio Manguruma del Municipio de Frontino), donde habría de permanecer treinta años, hasta 1573, cuando se trasladó de manera definitiva para la ribera del río Cauca, tomando el nombre de Santafé de Antioquia, porque en ese lugar ya existía la Villa de Santafé, fundada por Robledo en 1546.

Pese a tan antigua identificación, los traslados de la ciudad de Antioquia no hacen parte de los textos escolares ni en general del imaginario o la cultura general de los antioqueños ni de los colombianos. Para el común de los mortales la antigua capital de la provincia de Antioquia fue fundada y ha permanecido desde siempre en su actual ubicación sobre la ribera del río Cauca, hoy más cerca que nunca, a hora y media en bus desde Medellín, debido a la reciente construcción del Túnel de Occidente. Es más, casi es inconcebible que haya habido una ciudad de Antioquia antes de Santafé de Antioquia.

La conmemoración de los 475 años de la fundación de Robledo brinda la posibilidad de descorrer el velo del pasado para recuperar a nivel colectivo la memoria del primer asentamiento de la ciudad de Antioquia y para resignificar esa pequeña porción del territorio antioqueño (vereda Santa Águeda del Municipio de Peque), que hoy parecer tener relevancia sólo para los pequenses, y como Peque queda en el fondo de uno de los más impresionantes cañones que uno puede ver en su vida.

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Capítulo dedicado a la vereda Santa Águeda en el tomo 2
de la Monografía del Municipio de Peque

Justamente el año pasado la Alcaldía de Peque publicó una completa  monografía del Municipio, en dos tomos, titulada La verdadera capital de la montaña. Peque. Cien años de historia por contar, con motivo del Centenario de la erección de Peque como municipio (1915-2015).

El segundo tomo de esta monografía está dedicado a describir las veredas del municipio. En el capítulo referente a Santa Águeda (págs. 89 a 94) se lee:

“La vereda Santa Águeda está ubicada al sur de la cabecera municipal. Limita al sur, con el municipio de Buriticá; al oriente, con la vereda San Miguel; al occidente, con las Faldas del café; al norte, con San Juliancito.

“Se encuentra a una altura sobre el nivel del mar de 1.800 metros, con una temperatura promedio entre los 14 y 22° C y una distancia de la cabecera municipal en promedio de 13 km por camino de herradura, el medio de transporte es a ‘lomo de mula’”.

GENERALIDADES DE LA VEREDA

Nombre

SANTA ÁGUEDA

Fundación

1957

Extensión

Km²

Altitud

1.930 m.s.n.m.

Población

105 aprox.

Zona

Sur Occidental

Distancia Km

6.8 Km aprox.

Duración viaje

2 a 3 horas apox.

Coordenadas

6°59’o8”N – 75°55’16”O

Sobre el poblamiento reciente, esta parte de la monografía recoge de la tradición oral lo siguiente:

“Nuestra vereda fue fundada en el año 1957. Sus primeros habitantes fueron: Arturo Peláez Higuita, Aldemar Oquendo, Ricardo David, Jesús Díaz, Juvenal Higuita.

“Estas personas fueron provenientes del municipio de Giraldo llegaron a este municipio por una trocha que comunica con el municipio de Buriticá, huyendo de la violencia entre liberales y conservadores en la década de los años 1950 a 1960. Este territorio estaba sin intervención humana, pero se encontraron con algunas construcciones, como chozas construidas en paja, piedra y madera.

“Aunque las personas más ancianas de la comunidad comentan que solo encontraron una sola choza, ésta la encontarron los señores Arturo Pérez y Aldemar Oquendo que fueron los rpimeros que llegaron a esta zona. Esta choza estaba abandonada por los indios que antes habían habitado este territorio. Estos señores llegaron y se refugiaron en esta choza, se alimentaban de los frutos que encontraban en el bosque principalmente de una planta leguminosa que hasta hace poco existía en la vereda, cuyo nombre no lo han sabido decir, pues dicen que era algo como ‘frisolato’. Ellos anduvieron todo el territorio se dieron cuenta que aquí podían estabilizarse, además vieron que podían poblar este territorio y trabajar, por lo que regresaron a su tierra natal, comentaron a otros lo que habían encontrado y luego regresaron con otras personas por la trocha que comunica con el municipio de Buriticá y otros por la trocha que comunica al municipio de Peque con Dabeiba.

“Empezaron a construir sus viviendas en tapia y el techo de teja de barro, las tejas las elaboraban ellos mismos. En la actualidad se cuenta el horno donde cocinaban el barro para la fabricación de las tejas en el sitio denominado el Helechal o Monte del tejar.

“El nombre de Santa Águeda viene de una española combatiente de los indígenas su nombre era Santa y su apellido era Águeda.

“También cuenta la historia que en el año 1944 los españoles prendieron construir el actual municipio de Santa Fe de Antioquia en el sitio llamado La Ciénaga, en donde actualmente se encuentra una finca de ganado, pues este lugar es llamativo por ser plano y con vocación turística, fue entonces y debido a que este lugar estaba habitado por una tribu que no les dejó realizar los planes, los españoles fueron derrotados por esta tribu. Debido a esto se fueron y llegaron al lugar donde actualmente hoy está fundado el municipio de Santa Fe de Antioquia”.

El capítulo también incluye la cartografía de la vereda Santa Águeda; datos sobre topografía y relieve, recursos naturales, hidrografía, economía y ganadería, organización comunitaria, aspectos culturales, centro educativo rural y sitios turísticos.

El primer tomo de la citada monografía dedica el capítulo VII a “Sitios y lugares de potencia turístico” del Municipio, con textos y fotos de José Ubeimar Arango Arroyave, agrónomo y docente de la Institución Educativa Presbítero Rodrigo Lopera Gil del casco urbano de Peque. La relación de sitios turísticos comienza por la laguna de Santa Águeda (págs. 76 y 77), de la que se dice, con base en las investigaciones hechas por los historiadores Antonio Gómez Campillo y Benjamín Pardo, que ese paraje fue la ubicación primigenia de la ciudad de Santafé de Antioquia:

“LAGUNA DE SANTA ÁGUEDA.

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Vereda Santa Águeda. Laguna de La Ciénaga

“Esta laguna se encuentra ubicada en la vereda del mismo nombre a una altura aproximada de 1.850 m.s.n.m. en un camino de aproximadamente 2 horas y media en sentido sur desde el casco urbano de Peque; el camino sigue hacia el corregimiento de El Agrio y veredas como Veredal y se prolonga hacia corregimientos de Buriticá como Llanos de Urarco yTabacal; otro ramal sale al cañón del Cauca y continúa hacia Sabanalarga. Este lugar es de suma importancia dentro de la historia del Departamento de Antioquia y en sí de Santa Fe de Antioquia, ya que se le considera como el sitio donde tuvo lugar la primera fundación de este municipio llamado la ‘Cuna de la Raza Antioqueña’. Al repecto comenta Benjamín Pardo en su libro La Ciudad de Antioquia y la Villa de Santa Fe: ‘La primera fundación de la ciudad de Antioquia, efectuada por el capitán Robledo en 1541, en el Valle de Ebéjico, tuvo por sitio el paraje denominado «La Ciénaga», en jurisdicción del municipio de Peque, legua y media al sur de esta población’.

“‘Queda por tanto confirmada plenamente la hipótesis sostenida en 1930 por el Dr. Antonio Gómez Campillo en su opúsculo Antioquia y Santa Fe de Antioquia y por ende esta opinión ha pasado del campo de la probabilidad al de la certeza’”.

Agrega la monografía de Peque que dentro de la literatura oral sobre la Ciénaga de Santa Águeda se encuentran varias leyendas asociadas a presencia de mujeres que han caído a sus aguas, a cambios de color que ocurren en viernes santo, y a subidas y bajadas del espejo de agua.

 

DESCRIPCIÓN DE JORGE ROBLEDO DEL VALLE DE EBÉJICO, SITIO DE FUNDACIÓN DE ANTIOQUIA

 

 

Fundose en ella (la provincia de Ebéjico) la cibdad de Antiochia al pie
de una montaña…es este asiento muy bueno; corre por una parte de la cibdad
un arroyo que sale desta montaña que se podrían en él hacer
molinos: nascen dentro de la cibdad 4 o 5 fuentes de mucha agua;
hay muchos géneros de frutas muy buenas e más que en Cartago ni
Santa Ana; es muy rica en oro… En esta provincia está una lagunilla
de agua pequeña, cerca de la cibdad… Esta tierra es muy poblada, hay
alrededor de esta provincia otras que se dicen: la una Penco e la otra
Ytuango e la otra Jundave e la otra Brero e la otra Porruto e la otra
Corome e otros muchos pueblos; es la tierra muy fragosa algunas de
estas provincias están en tierra rasa e otras en montañas; hay mucha
diversidad de fuentes e ríos e arroyos… Antes que yo fundase esta
cibdad, estando aposentado cerca desta laguna mirando la tierra y el
sitio de la cibdad hice poner una cruz en una loma que encima desta
laguna está… desde la cibdad hasta el río grande habrá tres o cuatro
leguas… va el río por aquí muy angosto e muy crecido…Quince
leguas debajo de la cibdad está un puente que atraviesa el río grande,
que los yndios de Breza tienen hecha que es de bejucos muy gruesos
e torcidos… El monte que encima de la cibdad está es una cordillera
que pasa por allí la cual dura mucho, que no se la ha visto el fin, y
esta cordillera divide las provincias de Nori y las de Guaca e Vurítica,
con las de Hevéjico, porque pasa por medio, y por del otro cabo de
Nori y de Guaca otra cordillera que llaman las sierras de Abive se
juntan con la cordillera que arriba digo que pasa por encima de la
cibdad de Antiochia, veinte leguas más arriba, y desde allí se hace
un valle en que está Nori y el Guaca, y viene por allí un río, allende
destos pequeños que nacen de ambas cordilleras e corren por el valle
a la madre del río Grande. Este río que por este valle rompe la cierras
de Abibe e va a salir al río del Darien, pasada la dicha cordillera que
pasa por encima de Antiochia, viniendo de la cibdad , las aguas son
vertientes al río del Darien [Atrato] y antes que se pase van al río grande de
Santa Marta [Cauca].

Fuente: Jorge Robledo, Descripción de los pueblos de la provincia de Anserma, citado por Benjamín Pardo. Corresponde a la “Relación de Anserma” o “Descripción de los pueblos de la provincia de Anserma” (ca. 1543), publicada en: Hermes Tovar Pinzón. Relaciones y visitas a los Andes, siglo XVI. Bogotá, Instituto de Cultura Hispánica.

 

 

“¿DÓNDE ESTÁ EL VALLE DE EBÉJICO?”
VIAJE AÉREO Y TERRESTRE DE MONSEÑOR BENJAMÍN PARDO
 A LA VEREDA SANTA ÁGUEDA

 

 

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Benjamín Pardo Londoño. La Ciudad de Antioquia y la Villa de Santa Fe: orígenes del pueblo antioqueño. Medellín, Fondo Editorial de la Universidad EAFIT, 2010. Colección Bicentenario de Antioquia. Disponible en internet.

Esta obra recoge diferentes artículos publicados por monseñor Benjamín Pardo  en la revista Antioquia Histórica, órgano del Centro de Historia de Santafé de Antioquia. El capítulo II, referido a la pregunta por la ubicación del valle de Ebéjico, corresponde originalmente al 10 de diciembre de 1972, y para elaborarlo su autor consultó las crónicas de los españoles sobre la Conquista, pero también recorrió el terreno tanto por tierra como por aire. El siguiente es el relato de ambos recorridos:

Capítulo II
¿Dónde está el valle de Ebéjico?

II. Verificación de los datos

Cuanto llevo dicho es fruto de pacientes investigaciones de los historiadores
y resultado de diferentes comparaciones y reflexiones. Pero solo tiene
un valor teórico, ya que es labor de gabinetes de estudio. Es obvio que para la
plena comprobación de la verdad hay que llevar a la experiencia cuanto se ha
estudiado en la teoría, y por ello me propuse buscar todos los medios posibles
para comprobar sobre el terreno lo que había aprendido en los libros.

Vuelo de reconocimiento

E l 3 de septiembre del año en curso, en compañía del Sr. Carlos White
Arango, miembro del Centro de Historia, hice un vuelo de reconocimiento del
sitio al que me he referido, en la avioneta de propiedad del Sr. Humberto Luján
Londoño, piloteada por éste y por el Sr. Armando Serrano Benítez. Iniciado el
vuelo, luego de avanzar hasta la población de Liborina para tomar altura, nos
dirigimos hacia el norte pasando por el sitio llamado Morrón. A nuestra derecha
apareció un poco después la población de Buriticá, y desde allí comenzamos a
contemplar la ubicación de varios municipios y corregimientos. Es realmente
impresionante la estrechez del río Cauca un poco más al norte de Buriticá. Esto
concuerda exactamente con la afirmación de Robledo: “Corre el río por allí muy
angosto y muy crecido”. Dejando atrás el pueblo de Tabacal, vimos más al norte
el macizo Paramillo y en una de sus vertientes la población de Peque. Avanzamos
hasta ella para sobrevolar toda la comarca. Al comenzar la primera vuelta,
pudimos observar una explanada, rodeada de ásperas montañas, situada más al
norte de Urarco y un poco al sur de Peque. Sin que yo lo hubiera insinuado, el
piloto Serrano Benítez me dijo: “Por lo que observo, nacen varias quebradas en
el terreno que estamos divisando”. Se confirmó entonces el dato del fundador,
que dice: “Nascen dentro de la cibdad cuatro o cinco fuentes de mucha agua”.
Pregunté al piloto Luján Londoño: “Calculando sobre el mapa, ¿qué
distancia aproximada nos separa del Cauca?”. El piloto observó el terreno y,
utilizando los instrumentos acostumbrados por los aviadores, calculó sobre el
mapa la distancia y me respondió: “De unos veinte a veinticinco kilómetros”.
Quedó así comprobada la afirmación del fundador: “desde la cibdad hasta el
río grande habrá tres o cuatro leguas…”. Es claro que en este caso no puede
pedirse una exactitud matemática, ya que el mismo Robledo da pie a pensar en
una distancia aproximada, no precisa. En todo el recorrido no se halla otro sitio
–fuera del anotado– que reúna las condiciones topográficas señaladas. Fue mi
deseo realizar una parte del vuelo a baja altura, pero los pilotos consideraron
imprudente tal descenso, por la proximidad de las elevadas montañas circunvecinas.
En consecuencia el vuelo en avioneta me dio una idea general del sitio,
su ubicación, su distancia del río Cauca, su configuración y su hidrografía y me
confirmaron en la creencia de que el paraje “La Ciénaga” reúne las condiciones
topográficas descritas por Robledo y los cronistas sobre el lugar de la primitiva
Ciudad de Antioquia.

Después de sobrevolar varias veces la explanada en cuestión y de comprobar
estos datos, regresamos a Santa Fe de Antioquia al mediodía. En el vuelo
empleamos exactamente 70 minutos, pues se inició a las 10:50 am y finalizó a
las 12:00 m.

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Vereda Santa Águeda. Finca La Ciénaga

Visita a “La Ciénaga”

Es claro que los datos comprobados en el reconocimiento aéreo, siendo
tan generales, no bastaban para asentar como tesis que la primera fundación
de Antioquia se efectuó en las cercanías de Peque. Por ello decidí hacer una
visita personal al sitio denominado “La Ciénaga”, que logré realizar el pasado
mes de noviembre, en compañía del Dr. Jorge Rodríguez Arbeláez, director
del Instituto de Integración Cultural, del coronel Germán Uribe Jaramillo y
del fiscal del Centro de Historia, Dn. Carlos White Arango, este último ya me
había acompañado en el vuelo efectuado en avioneta el 3 de septiembre. Sin
que hubiéramos determinado el día con miras de índole histórica, este viaje a
la población de Peque se inició coincidencialmente el sábado 25 de noviembre,
fecha probable de la fundación de Antioquia, según el cronista Sardela. Al día
siguiente, domingo 26 a las 8:45 am, dejamos la mencionada población para
dirigirnos a caballo al paraje indicado, contando con la ayuda eficaz y desinteresada
del párroco de Peque Señor Pbro. Egidio Arango A. y del Señor Teniente
José Alberto Caicedo Correa, quien nos acompañó personalmente, nos brindó
su apoyo, y su entusiasmo dándonos por auxiliares a nueve de sus subalternos.22
A las 10:15 de la mañana llegamos al paraje “La Ciénaga” y sin dilación nos
dimos a la tarea de releer la descripción topográfica que hace el fundador de la
ciudad y de verificar los datos en ella contenidos.

El terreno:la configuración del terreno y su ubicación responden en términos
generales a la descripción dada por Robledo. El viajero que se dirige de la
población de Juntas de Uramita a Peque, advierte en seguida que al trasmontar
la cordillera que separa ambas poblaciones, hay una clara división de aguas (“divortium
aquarum”) se dejan atrás las vertientes del Atrato y se entra en tierras
cuyas aguas van a buscar el Cauca. El sitio de “La Ciénaga” queda ubicado en
las vertientes de este último río, a una distancia que oscila entre los 20 y los 30
kilómetros (5 o 6 leguas), según se emplee la vía más directa, hacia el Sureste,
o la vía que sigue el curso de la quebrada Peque, un poco hacia el Noreste.
La explanada de “La Ciénaga” está rodeada hacia el Occidente por una
montaña que sigue una dirección casi perpendicular de sur a norte y va a morir
cerca de la laguna, en pequeña estribación que la oculta de la vista de la población
de Peque. Hacia el sur hay una elevación del terreno donde se está el caserío
Santa Águeda, vecino a una pequeña altiplanicie que se extiende de oriente a
occidente. Es sitio pintoresco lleno de sabanas y de pastos. La explanada de “La
Ciénaga” tiene dos depresiones del terreno, una hacia el norte, en dirección a
Peque y otra hacia oriente en dirección al Cauca, depresiones que son el lecho de
sendas quebradas. La depresión oriental se alza de nuevo en lomas que ocultan
la vista del río Cauca. No creo equivocarme al afirmar que el sitio coincide con
la observación hecha por el acta de fundación: “en un pedaço de llano que en
dicha prouincia se haze entre dos ceRos de monte y otro de çabana…”. La
altiplanicie no es de gran extensión; por ello la anotación hecha por el escribano
Benito Enríquez es exacta: un pedazo de llano.

La laguna:el paraje “La Ciénaga” debe su nombre –como ya lo he dicho– a
la presencia de una pequeña laguna, situada al norte, al pie de la montaña. Es
este uno de los datos más preciosos suministrados por Robledo y de fácil comprobación.
Esta laguna, aunque en los últimos tiempos ha estado habitualmente
seca, se llena de agua en épocas de lluvias, cosa más que natural. Pero es preciso
observar que aún en épocas de intensos veranos aparece inundada, como me lo
aseguraron dos vecinos del lugar, de quienes me informé pormenorizadamente
acerca del objeto de mi investigación. El diámetro de la laguna es muy reducido:
unos 20 metros o un poco más, y su situación cumple las características descritas
por el fundador: “en esta provincia esta una lagunilla de agua pequeña, cerca de
la cibdad… Antes que yo fundase esta cibdad estando aposentado cerca desta
laguna mirando la tierra y el sitio de la cibdad, hice poner una cruz en una loma
que encima desta laguna está…”.

La altura:el terreno que vengo describiendo tiene una altura aproximada
de casi 2.000 metros sobre el nivel del mar, como puede verse en los mapas
aerofotogamétricos publicados por Instituto Agustín y Codazzi. Es por tanto
un clima frío, según la afirmación del mismo Robledo en su Descripción de los
pueblos de la provincia de Anserma, obviamente comprobable por nuestra propia
experiencia.

Las corrientes de agua:atrás expresé la observación hecha por uno de los
pilotos durante el vuelo de reconocimiento, relativa al nacimiento de varias
corrientes de agua en el sitio de la primitiva ciudad. Cabe sin embargo anotar
que el paraje ha sufrido serios impactos ocasionados por la erosión, que al despoblar
de vegetación el terreno, ha causado consecuentemente la extinción de
las corrientes de agua. Con todo, se observa y comprueba el origen de varias de
ellas en este sitio y algunos cauces ya secos por la causa anotada.

La montaña vecina:a cuyo pie se halla la laguna, es el lugar más probable,
llamado “La loma de la Cruz”. En la actualidad muestra centenares de excavaciones,
pues aquí vivieron muchos indios que escondieron en ellas sus tesoros
buscados luego ávidamente por muchos habitantes del lugar y de muchas comarcas.
Estas excavaciones, naturalmente, han contribuido a la erosión y por
ello la loma aparece casi pelada, mostrando a lo vivo la dureza de las rocas que
la conforman.

Riqueza y población:Robledo anota que la provincia de Ebéjico era muy
poblada y muy rica en oro. Las características actuales del sitio de “La Ciénaga”
confirman este aserto. Las gentes de la región están de acuerdo al afirmar que
este lugar fue poblado por los indios y que allí había muchos tesoros escondidos.
Las excavaciones a las que ya hice referencia no están limitadas a la montaña: en
el suelo del llano se observan claramente y a cortos trechos muchas hondonadas
y brechas que indican inequívocas exploraciones del terreno.

Conclusión

Los datos que anteceden y su comprobación sobre el terreno de “La Ciénaga”
me llevan necesariamente a la siguiente conclusión:

La primera fundación de la Ciudad de Antioquia, efectuada por el capitán
Jorge Robledo en 1541, en el valle de Ebéjico, tuvo por sitio el paraje denominado
“La Ciénaga”, en jurisdicción del municipio de Peque, legua y media al Sur de
esta población. Queda por tanto confirmada plenamente la hipótesis sostenida
en 1930 por el Dr. Antonio Gómez Campillo en su opúsculo Antioquia y Santa
Fe de Antioquia y por ende esta opinión ha pasado del campo de la probabilidad
al de la certeza. Basados en la investigación de los hechos y en la comprobación
de los datos, quienes me acompañaron en esta labor, no dudan en hacer la misma
afirmación, mientras no haya quiénes sostengan tesis diversas o contrarias, las
demuestren plenamente con argumentos de peso y con verificación de los datos
sobre el terreno.