EXPOSICIÓN DEL BANCO DE LA REPÚBLICA:
PALABRAS QUE NOS CAMBIARON: LENGUAJE Y PODER EN LA INDEPENDENCIA
Tomado de: http://www.lablaa.org/palabras-que-nos-cambiaron/intro.html
Indígena Embera observa la exposición en el Banco de la República de Pereira
Biblioteca Luis Ángel Arango, Sala de Exposiciones Bibliográficas
Abril 20– septiembre 30
Entrada gratuita
También se exhibe en las sedes culturales del Banco de la República en todo el país.
En la disputa por la Independencia de América, las armas no fueron solamente fusiles y espadas. En espacios públicos comenzó a circular un nuevo lenguaje que permitió la transformación de los sistemas de gobierno, de las formas de participación política y del orden social. Allí, las armas fueron las palabras. Con ellas se hacía la revolución.
TEXTO DE MARGARITA GARRIDO,
HISTORIADORA, DIRECTORA DE LA BIBLIOTECA LUIS ÁNGEL ARANGO
Y CURADORA DE LA EXPOSICIÓN
Uno de los principales logros de la Independencia fue poner en circulación un conjunto de ideas y un lenguaje con el que la posibilidad de un orden social distinto al colonial se instaló en el imaginario social. Al producirse la crisis del Imperio español y al pasar de la fidelidad al rey a la Independencia, fue necesario definir quiénes y cómo gobernarían, producir una nueva legitimidad y para ello, un lenguaje distinto con el que se pudiera decir y entender el nuevo orden político republicano que se estaba fundando.
Los términos derechos, ciudadano, representación, soberanía, libertad, igualdad, república, elecciones, congreso y constitución se dijeron, se imprimieron y se leyeron en diversos espacios públicos, conformando un repertorio distinto de conceptos y palabras. Estas palabras existían y se usaban en las sociedades coloniales pero tenían significados diferentes y, sobre todo, no constituían un conjunto interrelacionado e inseparable.
La Independencia afectó las maneras de percibir el orden social, es decir, el lugar de los grupos y las personas en la sociedad y las formas de justicia y autoridad. En esa experiencia las palabras fueron muy importantes: para los habitantes americanos haber vivido el proceso como pueblo soberano, como patriotas o realistas marcó la manera de verse a sí mismos, de concebirse como actores en la esfera pública. Así mismo, el denominarse ahora ciudadanos y no vasallos, el pensar que se vivía en una república y no más en una monarquía, que se regían por una constitución que definía derechos para los ciudadanos y no privilegios o fueros para unos pocos, les permitió apreciar el mundo de una manera distinta.
La clasificación social colonial entre blancos y castas, indios, negros, mestizos y mulatos sufrió un gran embate que dejó fisuras por entre las que fueron abriéndose camino las ideas de igualdad de los ciudadanos y de nuevas relaciones de poder. El nuevo lenguaje, con sus concepciones alternativas sobre origen de poder, legitimidad, gobierno, ciudadanía y justicia, desacomodaba las concepciones culturales dominantes y daba aliento a relaciones y prácticas sociales distintas.
Las palabras circularon en todo tipo de impresos y fueron leídas y dichas por muchos. Con ellas se hacía la Independencia. Textos e imágenes se produjeron y circularon en espacios públicos como plazas, balcones, púlpitos, calles, chicherías, tiendas, casas y juzgados. ¿Hasta qué punto este lenguaje contribuyó a una nueva cultura política en nuestros países? ¿Cómo se combinó con la tradición colonial y con las desigualdades social y étnica heredadas? ¿Cómo nos cambió?
Muchos de los asuntos tratados en el período hacen parte, por supuesto con distintos énfasis y en distintas formas, de la agenda actual de los países hispanoamericanos: los derechos políticos, sociales y culturales, los equilibrios entre centro y regiones, la supremacía de la constitución, la democracia y las libertades.
TEXTO COMPLETO:
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Transeúnte pasa indiferente ante la exposición de Pereira. Nadie lo motivó a interesarse en el Bicentenario.
CARTELES DE ARTISTAS
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En agosto de 2009 varios artistas colombianos jóvenes fueron invitados a trabajar en un taller de impresión, de tipos móviles. Sus propuestas son acercamientos desde el contexto contemporáneo y desde distintos lugares estéticos e ideológicos a los textos y símbolos que se trenzaron en contienda a principios del siglo XIX.

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